Museo de Historia de la Automoción de Salamanca. MHAS | La exposición «Salamanca, Automoción y Guerra Civil» sorprende a todos los públicos y decidimos prorrogarla dos meses más | 28 de February de 2020

La exposición «Salamanca, Automoción y Guerra Civil» sorprende a todos los públicos y decidimos prorrogarla dos meses más

  • El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca ha decidido prorrogar su actual exposición temporal hasta el próximo 03 de mayo de 2020.
  • Dos meses más para dar acceso público a un relevante periodo de la historia de nuestro país desde una perspectiva única: la automoción.
  • Más de 17.200 visitantes han pasado desde su inauguración, por el MHAS, disfrutando de una de las mejores exposiciones documentales hasta la fecha sobre la Guerra Civil.

El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca, una vez más, ha decidido prorrogar una de sus últimas producciones expositivas: “Salamanca, Automoción y Guerra Civil”. Una muestra compuesta por más de 400 piezas y documentos expositivos originales de ambos bandos, así como 16 vehículos representativos de la época, entre los que destaca la Auto-Ametralladora “Bilbao”, cedido por la Colección Museográfica del Automóvil, asignada al Parque y Centro de Mantenimiento de Vehículos de Ruedas Nº 1, ubicado en Torrejón de Ardoz (Madrid).

Dos meses más para dar acceso público a una pequeña parte de la historia de nuestro país desde una perspectiva única: la automoción. Una nueva oportunidad de visitar una exposición documental e histórica inédita, que hasta el 03 de mayo de 2020 podrán visitar todos aquellos salmantinos y visitantes que quieran conocer más detalles sobre esta contienda, desde una perspectiva diferente, después de 80 años de su finalización.

Además, el coleccionista Jose Luis Rodríguez Argüeso continuará ofreciendo visitas guiadas especiales, para poder disfrutar de momentos agradables y personales entorno a la exposición, mostrando el punto de vista del ciudadano medio, quien de un día para otro se vio envuelto en la vorágine de una Guerra Civil.

Más de 17.200 visitantes ya han visitado el centro expositivo en los últimos meses, consolidándose como un centro de referencia en la red de museos de Castilla y León y ofreciendo una oferta expositiva atractiva y diversa, donde todos los públicos han manifestado su sorpresa al visitar la exposición temporal “Salamanca, Automoción y Guerra Civil” y la exposición permanente del MHAS, que cuenta actualmente con más de 150 vehículos en exhibición; convirtiéndose en una de las atracciones turísticas más importantes de la ciudad charra en estos últimos años.

Sobre el coleccionista

José Luis Rodríguez Argüeso ha desarrollado su vida profesional en torno a la docencia, en diferentes institutos de bachillerato. En sus ratos libres comenzó coleccionando sellos y monedas, pero su inquietud intelectual siempre le ha llevado más lejos. Por ello, cuando llegaron a sus manos algunas cartas del período de la Guerra Civil, empezó a investigar más y más, lanzándose a una aventura de búsqueda y nuevas adquisiciones, que mantiene hoy en día.

La Exposición

1.- REQUISA MILITAR, RACIONAMIENTOS y BÚSQUEDA DE NUEVOS RECURSOS ENERGÉTICOS PARA LA AUTOMOCIÓN

Términos anacrónicos y desconocidos en la actualidad, obtuvieron gran protagonismo durante la Guerra Civil Española y sus años posteriores, donde las autoridades militares expropiaron un gran número de bienes, bajo el amparo del interés público y, a veces, de la codicia humana. Es una forma especial y urgente, en tiempos de guerra, de expropiación de algunos bienes de naturaleza primaria o esencial; como son los automóviles, inmuebles, derechos, industrias, etc., necesarios para el fin militar y siempre bajo unos “hipotéticos” límites marcados por la legislación de un país o un bando.

Tras la Guerra Civil Española, comienza un periodo “negro”, donde existe una gran escasez de recursos económicos, energéticos y productos de primera necesidad, surgiendo una nueva forma de vida que propiciaba la picaresca española y el estraperlo. Una España cerrada internacionalmente, autárquica, que tenía que autoabastecerse con sus propios recursos energéticos y agrícolas, y que debía racionar todas sus fuentes de riqueza y desarrollo.

Dos formas de control de la sociedad en tiempos de emergencia, cuyo objetivo era cubrir las “necesidades” de la población; sin embargo no lograron más que la degradación de la calidad de vida de una sociedad que, con los años, supo levantarse y luchar hasta nuestros días, logrando el estado de bienestar que conocemos en la actualidad.

Sistemas, artilugios y nuevos ingenios proliferaron durante los años 40 y 50, produciéndose una búsqueda incesante de nuevos combustibles autosuficientes para una España devastada.

Destaco entre todos ellos “el gasógeno”, un método de aprovechamiento del gas (CO) procedente de la combustión deficiente de diferentes materiales, como las cáscaras de avellanas y almendras o la leña y el carbón; todos ellos ricos en carbono, como combustible que suplía o se combinaba con la gasolina.

2.- TRANSPORTE: FERROCARRIL Y AVIACIÓN

Nos encontramos ante una España inestable con una situación sociopolítica muy complicada, donde las clases políticas no llegan a un entendimiento, y comienza una guerra civil; una de las peores épocas de la historia reciente de España, que no debemos olvidar. El transporte comienza a ser un elemento estratégico para ambos bandos; por ello, José Luis Rodríguez Argüeso prepara una selección de fotografías que muestran la importancia del ferrocarril en el transporte de personas y armas, para posteriormente mostrarnos la importancia de la Fuerza Aérea durante la Guerra Civil.

Ambos medios de transporte desempeñaron un papel fundamental en la logística de ambos bandos, así como un medio de comunicación rápido y eficaz en aquellos años, donde el correo postal era uno de los principales medios de comunicación. Tal es así, que se hizo necesario el control de transportes y personas, naciendo así los salvoconductos, limitando el tránsito libre de personas y mercancías.

Esta selección de documentos nos muestra cómo Salamanca se convirtió en un centro neurálgico de la contienda, estableciendo un aeropuerto internacional y un nudo de enlace de las líneas aéreas de la zona sublevada; surge así, uno de los principales aeropuertos militares y civiles de nuestro país, Matacán. Además, nos explica cómo Salamanca reactivó la compañía Iberia, con la ayuda de Lufthansa y el régimen nazi, confirmándose como la sede central de Iberia y compartiendo oficinas con la embajada Alemana, en la plaza del Poeta Iglesias, de Salamanca.

Otro dato interesante relacionado con los medios de transporte es la intervención de las potencias extranjeras en la contienda, aprovisionando de tecnología militar y nuevas estrategias de combate a ambos bandos, que luego serían utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial. Nos muestran cómo se desarrollaron los primeros bombardeos de la historia sobre la población civil y la masacre injustificada que ello suponía.

3.- MATRICULACIÓN DE VEHÍCULOS EN GUERRA Y POSGUERRA EN SALAMANCA

En esta ocasión, José Luis Rodríguez Argüeso ilustra, a través de sus documentos y fotografías, la compleja situación sociopolítica existente durante la Guerra Civil Eespañola y los años posteriores.

España contaba con un precario parque automovilístico que no aumentaba, debido a la contienda, con escaso número de matriculaciones de nuevos vehículos, siendo extranjeros en su mayor parte (alemanes e italianos), que iban registrándose.

En algunas ocasiones, tan solo 3 vehículos en 5 meses.

A través del proceso de matriculación en Salamanca podemos realizar una radiografía de la situación existente en España. Las matriculaciones de vehículos muestran cómo la mayor parte eran de empresas alemanas, destacando la Marion, y en un porcentaje muy bajo, vehículos de Obras Públicas, Ayuntamiento de Salamanca, empresas textiles de Béjar, y algún vehículo más, asociado a personas de renombre. Surgen matrículas nuevas, con siglas desconocidas, para identificar a los vehículos extranjeros; siglas como LC (Legión Condor) o CTV (Corpo di Truppe Volontarie), comienzan a ser habituales, pudiendo aparecer otras especiales, destinadas a vehículos del servicio civil, diplomático, prensa, etc.

La presencia de la comunidad alemana en España era significativa, sobre todo después de la Primera Guerra Mundial, donde muchas personas tuvieron que huir de su país, estableciéndose en España y levantando distintas empresas con una gran carga industrial. Tras el estallido de la Guerra Civil, aumentan el número de empresas alemanas afincadas en España, intercambiando material bélico (aviones, carros de combate, artillería y otros vehículos de transporte) por materias primas y alimentos de primera necesidad. Una vez finalizada la contienda, Alemania se convierte en el primer socio comercial de España, explotando y expoliando los recursos materiales y mineros de una España devastada.

Ante esta situación, los aliados, en su búsqueda de subsanar los enormes gastos de la Segunda Guerra Mundial, querían recuperar parte de los bienes en poder de los alemanes, exigiendo al régimen franquista que requisase los fondos y bienes de las grandes empresas alemanas, y sellasen la embajada alemana; nace así el Safehaven Project.

Las autoridades franquistas exigieron que los vehículos de uso civil provenientes del extranjero debían estar matriculados en España, de tal forma que aumentó el número de matriculaciones. Tras la devastación de la contienda el parque automovilístico había quedado muy reducido, y si añadimos la imposibilidad de importar vehículos extranjeros, la única posibilidad de disponer de algún vehículo fue recurriendo a los desguaces, donde se encontraban la mayor parte de ellos, que debían volver a matricularse.

La necesidad del Ejército de disponer de motocicletas, que les procurasen movilidad, propició el proyecto BÄR, a través del cual las autoridades militares acudieron a comprarlas al mercado alemán.

4.- LOS BLINDADOS EN LA GUERRA CIVIL Y LA EXPLOSIÓN DEL POLVORÍN DE PEÑARANDA

Los carros de combate, tanques o blindados emergen, con un carácter significativo en la historia durante la Primera Guerra Mundial, desarrollándose posteriormente y perfeccionándose durante la Segunda Guerra Mundial. En el caso español, los blindados no tenían características muy avanzadas; suponían una forma artesana de fabricación para la defensa y el ataque, siendo camiones, tractores o autobuses, las estructuras a las que se les incorporaban planchas metálicas y otros materiales, sin ningún conocimiento técnico.

La exposición nos muestra cómo el Ejército español apenas disponía de blindados por lo que, iniciada la guerra, se iba a producir uno de los hechos más sorprendentes: la aparición de los blindados artesanales en ambas zonas. Posteriormente, las potencias extranjeras fueron dotando a los distintos bandos de nuevos blindados más poderosos. Los alemanes e italianos surtieron al bando franquista, mientras que Rusia aprovisionó al bando republicano.

En esta ocasión, José Luis Rodríguez Argüeso nos muestra cómo Salamanca fue una de las ciudades que construyó sus propios blindados, aportando varios ejemplos de ello. Así mismo, nos enseña los blindados más representativos a nivel nacional, en ambos bandos, y la importancia psicológica que desempeñaron sobre la población civil, pasando del miedo al orgullo y a exhibir sus siglas por donde desfilaran.

El final de estos blindados artesanales fue desempeñar labores policiales de retaguardia, dando paso a los modernos vehículos de combate previos a la Segunda Guerra Mundial.

Y como colofón a esta exposición, se constata uno de los hechos más luctuosos de la posguerra ocurrido el 9 de julio de 1939, en la localidad de Peñaranda de Bracamonte, a escasos 40 km de Salamanca; una verdadera catástrofe producida al explotar uno de los polvorines de la localidad, que contenía más de 306 toneladas de alto explosivo, y que produjo la destrucción de más de un millar de viviendas. En las tareas de extinción de este desastre, que se prolongaron durante tres días, participó activamente una de las piezas expositivas más emblemáticas de la ciudad de Salamanca y del propio MHAS, el camión de bomberos Naval Somua, que podemos contemplar en el propio museo.

Listado de vehículos

  • Ford T Tudor, del año 1923. Colección MHAS-FGP
  • Salmson AL 3, del año 1924. Colección MHAS-FGP
  • Avions Voisin C7, del año 1926. Colección Rosa Gómez-Planche
  • Amilcar CGSS, del año 1927
  • Ariel 250. Del año 1929. Colección MHAS-FGP
  • Naval Somua, del año 1930. Colección MHAS-FGP
  • Blindado Auto-Ametralladora “Bilbao” de la Guardia de Asalto. Año 1932. Colección Museográfica del Automóvil, asignada al Parque y Centro de Mantenimiento de Vehículos de Ruedas Nº 1, ubicado en Torrejón de Ardoz (Madrid)
  • Opel 1.2 litre, del año 1932. Antonio Garrido de Pablo
  • Plymouth PC “Tres Carabelas”, del año 1933. Santiago Rodríguez Muñoz.
  • De Soto Airstream SF, del año 1935. Colección MHAS-FGP
  • Ford Y (8HP), del año 1935. Miguel Díaz Sánchez
  • DKW RT 125 cc, del año 1942. Colección José Luis Rodríguez Argüeso
  • Soriano Pantera, del año 1953. Colección MHAS-FGP
  • Guzzi 65, del año 1955. Colección José Luis Rodríguez Argüeso
  • BJR 125 del año 1957. Colección José Luis Rodríguez Argüeso
  • VESPA 125 cc, con sidecar Faysan, del año 1964. Colección José Luis Rodríguez Argüeso
  • Gasógeno. Colección Redondo Berdugo
  • Complementos Guerra Civil. Colección R. Argüeso y Santiago Fuentes Lecue

 


 

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